Paraguay: Régimen de Wasmosy debilitado tras intentona golpista

25/04/1996
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El régimen de Carlos Wasmosy salió debilitado y humillado luego de la frustrada intentona golpista encabezada por el comandante general de las Fuerzas Armadas, Lino César Oviedo, quien el 20 de abril se declaró en rebeldía y amenazó de muerte al primer mandatario y 24 horas después fue premiado por el propio Wasmosy con el nombramiento de Ministro de Defensa.

 

El conflicto estalló tras la destitución del general Oviedo ordenada por el presidente Wasmosy. Oviedo, respaldado por el ejército, amenazó con dar un golpe de Estado si era destituido, al tiempo que circuló la información de que estaba conformando un gobierno provisional, junto con el ex- dictador, Gral. Andrés Rodríguez.

 

Los propósitos de Oviedo, sin embargo, no prosperaron por factores adversos a nivel externo e interno. En efecto, los gobiernos de Estados Unidos, Brasil, Argentina y Uruguay expresaron su respaldo al régimen democrático, evidenciando que no tolerarían un nuevo gobierno militar. Por otro lado, la Marina y la Aviación se alinearon tras de Wasmosy, quien además contó con el respaldo del Congreso y de un sector de la población que en las primeras horas de la crisis, salió a demostrarle su apoyo.

 

Sin embargo, el poderoso general Oviedo logró un acuerdo con Wasmosy, mediante el cual se retiraba de la jefatura de las Fuerzas Armadas a cambio de ser nombrado Ministro de Defensa. El curso que tomaron los acontecimientos causó asombro y rechazo entre los paraguayos, que constataban, una vez más, que los militares seguían siendo el verdadero poder tras del trono. Hasta el cierre de esta edición, la situación aún era confusa: ante las presiones, Wasmosy se fue de "vacaciones", sin haber posesionado a Oviedo como ministro de Defensa. El desenlace de la crisis todavía no está definido pues se desconoce la conducta que adoptará Oviedo.

 

Tras la crisis, el acorralado presidente Wasmosy quedó mal parado y con niveles de popularidad aún más bajos de los que tenía.

 

Wasmosy y Oviedo pertenecían al mismo Partido Colorado. Fue el general Oviedo quien forzó a este partido a aceptar la candidatura de Wasmosy, un empresario que participó e hizo fortuna en la construcción de la represa de Itaipú. La figura que planteaba la cúpula militar era: Wasmosy a la presidencia y Oviedo al poder.

 

Los dos personajes, sin embargo, comenzaron a distanciarse por disputas internas, afanes de poder, intereses económicos e incluso diferencias de carácter personal. El general Oviedo siempre ha aspirado al poder. El año pasado fue proclamado candidato presidencial y desde entonces se encuentra en plena campaña electoral, pasando por alto las prohibiciones legales que impiden hacer política partidaria a los militares en servicio activo.

 

Demandas insatisfechas

 

En las semanas previas a esta crisis política, los conflictos sociales, las movilizaciones campesinas y las huelgas obreras estaban a la orden del día, mientras circulaban rumores de un autogolpe por parte de Wasmosy.

 

A mediados de marzo, 30.000 campesinos realizaron una marcha a la capital, en tanto que el 28 del mismo mes, las cuatro centrales sindicales efectuaron una huelga general por demandas salariales.

 

En las primeras semanas de abril las acciones de las organizaciones campesinas continuaron, con ocupaciones de tierras en cuatro puntos del país, reivindicando la propiedad de las mismas.

 

"Las invasiones de tierras no son la solución pero sí constituyen un paliativo a los problemas campesinos", dijo el obispo Fernando Lugo, Obispo de San Pedro, uno de los departamentos más pobres y en el que se efectuó una de las ocupaciones de tierras.

 

De otro lado, los centrales obreras tenían previsto para el 2 y 3 de mayo una nueva huelga general de 48 horas para reclamar un incremento salarial del 31% y rechazar el aumento del 10% dispuesto por el gobierno.

 

El salario mínimo en Paraguay equivale a 238 dólares, pero según estudios de los sindicatos debería ser de 283 dólares, para recuperar la pérdida del poder adquisitivo de los trabajadores desde 1989.

 

Publicado en el Servicio Informativo Nº 231, ALAI, 26-04-1996, Quito

 

https://www.alainet.org/es/articulo/193762
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